El día 10 de febrero, en el rincón del pensamiento crítico tratamos un tema próximo e importante, y puede que no nos hayamos parado a pensarlo detenidamente. La pregunta reflexiva que planteó Virgilio fue: ¿Por qué queremos ser maestros?
Cuando te plantean esta pregunta así de golpe, en un primer momento no sabes qué contestar, o al menos fue lo que me pasó a mí. Entonces, empecé a pensar: ¿Por qué estoy estudiando Magisterio de Primaria? ¿Hay algún motivo concreto que me hizo decidirme? Yo tengo claro que lo mío es vocacional, que es lo que me gusta y es a lo que me quiero dedicar, pero ¿qué es lo que me gusta realmente? Dicha pregunta introductoria me hizo plantearme todo esto.
A continuación, nosotras empezamos a decir motivos por los que queremos ser maestros. Estos fueron:
Cuando te plantean esta pregunta así de golpe, en un primer momento no sabes qué contestar, o al menos fue lo que me pasó a mí. Entonces, empecé a pensar: ¿Por qué estoy estudiando Magisterio de Primaria? ¿Hay algún motivo concreto que me hizo decidirme? Yo tengo claro que lo mío es vocacional, que es lo que me gusta y es a lo que me quiero dedicar, pero ¿qué es lo que me gusta realmente? Dicha pregunta introductoria me hizo plantearme todo esto.
A continuación, nosotras empezamos a decir motivos por los que queremos ser maestros. Estos fueron:
- Satisfacción al transmitir aquellos conocimientos que poseemos y ver cómo los niños los van adquiriendo.
- Satisfacción por la labor realizada como maestros/as.
- Desarrollar pensamiento crítico en los niños, enseñarlos a pensar por sí mismos y que comprendan las cosas, no que las adquieran sin más.
- Cambiar la sociedad, es decir, que nuestros alumnos, a partir de los conocimientos que adquieran y sus propias ideas, solucionen los problemas y/o errores para un mejor futuro.
- Inculcar valores, como el respeto, el esfuerzo, la constancia, la solidaridad, la igualdad, etc., lo que ayudará a llevar a cabo el punto anterior y les ayudará también a conseguir todo aquello que se propongan.
- Muchos de nosotros estamos, en cierta manera, influenciados por las malas o las buenas experiencias escolares que hemos tenido.
- Eliminar barreras, construir sueños.
- Ayudar a superar y afrontar los problemas ante los que se puedan encontrar.
- Nos gustan los niños.
- Ver cómo van evolucionando y creciendo los niños, y sentir que tú eres partícipe de ello.
En conclusión, cada uno tiene unos motivos por los que quiere ser maestro pero, en general, nuestros fines, es decir, aquello que queremos conseguir con nuestra labor docente, son muy similares.




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